¿Qué estás pensando?

 

Por: Rocío Albornoz

 

¿Qué está pasando?, actualizaste tu feed, hoy subí un IGTV, vi que estabas enojada porque retuiteaste un posteo que decía “enojada”, te envie un reels.

Las redes sociales se han apoderado no solo de nuestros teléfonos móviles sino también de nosotros y nuestra vida. Compartimos, retwitteamos, damos like y contamos nuestra vida al mundo, pero… ¿con que necesidad? si antes de Instagram, estaba Facebook y antes de él estaban los bares para conversar y ahí contábamos lo que hoy decimos en un posteo. 

Hace unos días publiqué un posteo en Instagram con la siguiente pregunta: ¿Por qué creen que tenemos la necesidad de fotografiar, grabar y publicar todo lo que nos pasa en redes sociales? A lo que mis seguidores respondieron de tal manera que pude englobar todas sus respuestas en una sola: ENCAJAR en una sociedad estereotipada. 

Entonces ¿qué estamos haciendo?, ¿con qué necesidad debemos ser iguales a los demás? Tenemos la necesidad de publicar todo lo que nos sucede desde que nos salió una espinilla y como taparla, hasta lo que cocinamos, donde estamos y con quién, si somos divertidos o aburridos, si estamos tristes o felices. Las redes sociales son un gran filtro que utilizamos como escudo,  porque no logramos salir al mundo y permitir que nos acepten tal cual somos. Publicamos “Estoy triste” para que el otro nos conteste ese posteo con un ¿Qué te pasa? porque no nos animamos a decir cosas que en un posteo si,  porque sabemos que lo podemos eliminar o tal vez bloquear a esa persona que directamente no queremos en nuestra vida “virtual”. 

  El publicar nos ha llevado a vivir en un mundo de  fotografías constantes, planeamos un desayuno para fotografiarlo y comentar que estamos haciendo dieta y por eso comemos fruta, publicamos porque nos permite ser parte de algo, con el objetivo de encajar y tal vez no mostramos lo que realmente somos porque justamente no pertenecemos a los estereotipos preestablecidos. No disfrutamos el momento, el aquí y el ahora. Lo que no logramos darnos cuenta o sí, pero tarde, es que no fotografiamos lo que realmente importa, lo que perdura, sólo registramos aquello que se va y no es importante a futuro, si publicas una imagen de alguien que sea especial, tu madre, tu padre, tus abuelos, te aseguro que tendrás un recuerdo eterno y lo mejor es que las redes sociales te lo recordarán, no sólo recordarás que en aquella foto que te tomaste te veías mal sino que con quien estabas en esa foto era todo lo que necesitabas.

Si grabas hazlo con el motivo de recordar su voz y que al escucharlo te erice la piel Sigamos publicando pero no en todo momento, porque por registrar un instante, olvidamos otros que lamentablemente, no regresan.

Comentarios

Entradas populares